Meditació per al Diumenge de rams

Jesucristo vino a la tierra para reinar en ella, no como los demás reyes, dice san Agustín, que exigen tributos, levantan ejércitos y combaten visiblemente a sus enemigos –pues Jesucristo asegura que su reino no es de este mundo, sino para establecer su reino en las almas, según lo que dice Él mismo en el Santo Evangelio, que su reino está dentro de nosotros […]

Para que Jesucristo reine en vuestra alma, tenéis que combatir bajo sus órdenes a los enemigos de vuestra salvación, que son los suyos. Y puesto que quiere establecer en vosotros su paz, que, según san Pablo, debe triunfar en vuestros corazones, es necesario para ello que Él supere, y que vosotros superéis con Él, con su auxilio, todo cuanto puede obstaculizarlo, como son vuestras pasiones y vuestras malas inclinaciones; y que destruyáis en vosotros el hombre de pecado, que reinó anteriormente en vosotros, para libraros de la vergonzosa esclavitud a la que os había reducido el pecado […]

Si queréis que Jesucristo combata en vosotros a los enemigos que intentan impedirle que reine en vosotros, es necesario que pueda levantar un ejército,compuesto de las virtudes con que tenéis que adornar vuestra alma, que le permitan ser totalmente dueño de vuestro corazón […]